José de la Paz Pérez /
Acapulco, 6 de abril de 2026.- Tres esferas clásicas al
centro de la pista que trajeron a nuestra mente la película Saturday Night Fever
protagonizada por el ícono de los años 70, John Travolta; un público en su
mayoría de entre 50 y 60 años acompañado de generaciones más jóvenes… la
nostalgia en nuestras miradas y la alegría en nuestro baile.
Sí, el último bastión de la música Disco en Acapulco, el
Prince Discotheque, está de vuelta en la versión que la mayoría de los
asistentes recordamos: las famosas tardeadas.
Imaginado, proyectado y creado en los años 80s por Noé
Navarrete Alarcón, como Cat’s Discotheque, hoy Prince ha regresado para que
aquellos jóvenes que bajaban a pie desde la avenida Cuauhtémoc hasta la Costera,
vía la colonia El Morro, para asistir a las tardeadas del OUI Disco, volvieran
a recordar… y a vivir la mejor época de sus vidas.
Después de todo, El Cat´s y el Prince tienen como
antecedente el OUI Disco, la llamada Reina de los Discoteques, de las
tardeadas.
Llegar a una tardeada después de 40 años fue algo
indescriptible. Esa emoción juvenil por bailar los grandes éxitos de Donna
Summer, Barry White, Gloria Gaynor, The Tramps, Village People, entre otros, se
reflejó una vez más en las miradas de parejas que disfrutaban en la pista bajo
esas luces multicolores.
Y no sólo era la pista, sino que en claro regreso al pasado,
los enormes bafles junto a los espejos de la pista fueron el escenario para que
aquellos solitarios danzantes recuerden los momentos en que daban rienda suelta
a la imaginación para crear los primeros pasos salidos del propio barrio, de la
mismísima colonia, en tiempos en que aún no había videoclips.
Poco a poco se fue llenando el lugar… al transcurrir las
horas, el ambiente era total: cada rincón del Prince era una pista improvisada
para bailar… incluso las mesas: levantando las manos, bailando hacia abajo –quien
podían aún- saltando o simplemente pegados al piso para acompañar los acordes
con los brazos que recobraban aquí la vitalidad que creíamos perdida.
Fue un regreso al pasado, ese pasado que muchos seguimos añorando; volver a bailar la música más bailada de todos los tiempos: La música Disco… fue a volver a vivir una tardeada en el último bastión de las tardeadas: Prince Discotheque.