En dos minutos, el silencio se volvió orden: Guerrero ante la hipótesis de un sismo de 8.2

José de la Paz Pérez /  

*Con la participación de los 85 municipios y miles de elementos de emergencia, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda encabezó en Chilpancingo el Primer Simulacro Nacional 2026, un ejercicio que puso a prueba la capacidad de respuesta de Guerrero ante un sismo de magnitud 8.2 y reforzó el llamado a fortalecer la cultura de la prevención en una de las regiones más sísmicas del país

Chilpancingo, Gro., 6 de mayo de 2026. La alerta sísmica irrumpió en los teléfonos celulares y en los altavoces casi al mismo tiempo. El sonido, inconfundible y estremecedor, detuvo conversaciones, interrumpió labores administrativas y obligó a cientos de personas a mirar hacia las salidas de emergencia. Por unos minutos, Guerrero volvió a imaginarse frente a uno de sus escenarios más temidos: un terremoto de gran magnitud.

La mañana de este martes, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda encabezó en Chilpancingo el Primer Simulacro Nacional 2026, realizado de manera simultánea en todo el país bajo la hipótesis de un sismo de magnitud 8.2 con epicentro en la Costa Grande de Guerrero.

En un estado marcado históricamente por la actividad sísmica, el simulacro tuvo el peso de la memoria colectiva: la de quienes han vivido evacuaciones reales, noches sin electricidad y edificios resquebrajados por la fuerza de la tierra.

Desde las instalaciones del Centro de Rehabilitación Integral Guerrero (CRIG), trabajadores, pacientes y cuerpos de emergencia se movilizaron siguiendo protocolos precisos. 

En apenas dos minutos fueron evacuados 214 trabajadores y 60 pacientes, algunos de ellos con movilidad limitada, bajo la coordinación de elementos de Protección Civil, Bomberos, Cruz Roja, Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad Pública estatal.

Mientras brigadistas guiaban a las personas hacia los puntos seguros, la mandataria estatal observaba el despliegue y reiteraba la importancia de la preparación ciudadana.

“La prevención salva vidas, tenemos que estar preparados teniendo estos tipos de espacios y lugares de reunión, que la gente sepa dónde tiene que acudir en caso de un sismo. Esta alerta sísmica sonó en todos los celulares. La actuación rápida y correcta salva vidas”, expresó la gobernadora.

El ejercicio fue realizado por la Coordinación Nacional de Protección Civil y la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de Guerrero, en un escenario diseñado para medir la capacidad de respuesta de instituciones públicas, privadas y de la ciudadanía.

El secretario de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, Roberto Arroyo Matus, explicó que el simulacro planteó un sismo con epicentro a 55 kilómetros al noroeste de Acapulco, entre los municipios de Petatlán y Coyuca de Benítez, con una profundidad de 18 kilómetros y características de falla inversa de bajo ángulo, un fenómeno capaz de provocar daños severos en viviendas, infraestructura estratégica y edificios históricos.

En distintos municipios del estado, oficinas gubernamentales, escuelas, hospitales y empresas replicaron las maniobras de evacuación. Según las cifras oficiales, participaron los 85 ayuntamientos de Guerrero con un despliegue de 15 mil 633 elementos operativos, 743 vehículos, 17 aeronaves y 28 embarcaciones.

Además, se habilitó una capacidad preventiva de 2 mil 426 camas hospitalarias y 6 mil 490 inmuebles de respuesta. En total, mil 688 edificios gubernamentales y 22 mil 715 servidores públicos se sumaron a esta jornada nacional de prevención, acompañados por organismos federales, ayuntamientos, iniciativa privada y colegios de ingenieros, arquitectos, constructores y urbanistas.

La escena se repitió en plazas públicas, hospitales y dependencias: filas ordenadas, rostros atentos y brigadistas dando instrucciones con megáfonos. Para muchos jóvenes, quizá fue solo un protocolo escolar o laboral; para otros, especialmente adultos mayores, el sonido de la alerta evocó recuerdos inevitables de terremotos pasados.

Acompañaron este ejercicio la encargada de despacho de la Secretaría General de Gobierno, Anacleta López Vega; el presidente de la Mesa Directiva del Congreso local, Alejandro Carabias Icaza, y la presidenta del DIF Guerrero, Liz Salgado Pineda.

Más allá de las cifras y los protocolos, el simulacro dejó una imagen contundente: la de miles de personas entendiendo que, en un territorio sísmico como Guerrero, la prevención no es una formalidad burocrática, es una herramienta para proteger vidas.

Al concluir la jornada, la gobernadora llamó a reforzar esta cultura preventiva en todos los municipios del estado, recordando que la capacidad de reacción puede marcar la diferencia entre el caos y la seguridad cuando ocurre una emergencia real.

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