José de la Paz Pérez /
Ciudad de México, 16 de enero de 2026.- El calendario marcó finalmente la fecha en que Ricardo Salinas Pliego intentó postergar durante más de una década a través de una intrincada arquitectura de litigios.
Hoy, 16 de enero de 2026, el Estado mexicano ha dado el paso definitivo: la notificación formal del cobro de más de 51,000 millones de pesos.
Ya no hay más salas en la Suprema Corte a las cuales acudir, ni amparos que solicitar; el tiempo de la retórica en redes sociales ha chocado de frente con la contabilidad de la nación.
Este desenlace no es una victoria recaudatoria para el Servicio de Administración Tributaria (SAT), es un mensaje político y judicial de dimensiones históricas.
Durante años, el caso de Grupo Salinas —con empresas como Elektra y TV Azteca a la cabeza— se convirtió en el símbolo de la resistencia de las grandes corporaciones frente a la hacienda pública.
Sin embargo, el fallo unánime de la SCJN que precedió a esta notificación deja claro que el estado de derecho, incluso para los hombres más ricos del país, tiene un límite.
El peso de la cifra
Los 51,000 millones de pesos no son una cifra arbitraria. Representan la acumulación de créditos fiscales que datan de ejercicios de hace casi 15 años, inflados por actualizaciones y recargos tras años de disputas en tribunales.
Este monto equivale a una parte sustancial del presupuesto que el gobierno planea inyectar este año a los programas sociales de 2026, como la consolidación de la pensión Mujeres Bienestar.
La reacción del magnate
Fiel a su estilo, el empresario ha respondido exigiendo un desglose pormenorizado de los conceptos. Si bien tiene derecho a la claridad en la liquidación, este movimiento se percibe más como un último gesto de resistencia que como una defensa legal sólida.
La narrativa de Salinas Pliego, que siempre ha calificado estos cobros como "extorsiones" o "persecución", se enfrenta ahora a una realidad técnica: la deuda es líquida, exigible y está ratificada por el máximo tribunal del país.
Lo que sigue para el mercado
La gran pregunta que flota en los pasillos de la Bolsa Mexicana de Valores es cómo afectará este pago masivo a la liquidez de Grupo Salinas.
El mercado estará observando si el empresario optará por una liquidación inmediata o si intentará negociar un esquema de pagos, aunque el SAT ha mostrado una postura inamovible en este inicio de 2026.
Sin duda, este episodio cierra un capítulo de la historia fiscal de México.
El pago de estos impuestos marca un precedente: la era de los grandes deudores "intocables" parece haber llegado a su fin. En el tablero de la justicia fiscal, el SAT ha movido su pieza final y el rey, esta vez, se ha quedado sin casillas.
Para más detalles sobre los procedimientos de pago y resoluciones fiscales, el lector puede consultar el portal oficial del Servicio de Administración Tributaria (SAT).
