Durante la sesión de la Cámara de Diputados de este domingo se dejó en claro una realidad: hay dos bandos muy definidos, uno que defiende los intereses del pueblo mexicano y otro que defiende a los grandes empresarios, particularmente extranjeros.
Los diputados del PAN, PRI, PRD y MC se quitaron las máscaras: durante sus intervenciones nombraron de manera reiterada a las empresas a las que estaban representando, como la tristemente célebre Iberdrola, dejando en claro que traían instrucciones precisas de sus dueños.
Otra señal de que este grupo de legisladores no estaba considerando el sentir de los mexicanos -y ni les importaba- es que afuera del recinto donde se discutía la reforma no había presencia del pueblo rechazando la propuesta del Presidente, sino apoyándola.
Es un triunfo para la política, se demostró que hay democracia en México, aunque los diputados de la oposición hayan votado por Iberdrola y no por el pueblo; y lo más importante: se avanza en el combate a la simulación, dijo esta mañana AMLO.
¿Y a qué se refería anoche el Presidente al decir que estaba preparado para una traición?
En la conferencia Mañanera de este lunes López Obrador sacó de la manga su as: en la Ley Eléctrica y la Ley Minera con la cual se nacionalizará el litio, estratégico para la tecnología y el futuro, que de un momento a otro se estará votando en el Congreso, se requiere sólo una mayoría simple, que ya la tiene, y se podrá rescatar lo que no se pudo vía una reforma rechazada por los “enemigos del pueblo de México”, como han sido llamados de manera reiterada.
Esto aún no termina.
Anoche legisladores del PAN, PRI, PRD y MC festejaron haber cumplido la misión encomendada por sus patrones los empresarios extranjeros, ¡fuera máscaras!
De hecho, durante la discusión una legisladora notó que esos diputados ya estaban “estrenando portafolios nuevos”, y agregamos: no creemos que sólo estrenen este célebre instrumento usado desde hace muchos años entre priístas para comprar votos en la más alta tribuna de la nación.
Pero la minita de oro se les está acabando, eso quedó claro.
Quizá los diputados del PRI y PRD estén agarrando lo que pueden porque en las elecciones que vienen podrían ser botados –y no votados- al basurero de la historia, allá donde ya no pueden vender su dignidad, porque sus mismos patrones de hoy los verán como lo que son: objetos que se venden sólo si valen como mercancía.
Y se los advirtió el diputado Fernández Noroña, del PT: “Así como ustedes desprecian a sus electores, dándoles despensas que ustedes no se comerían nunca, así como ustedes desprecian a sus electores dándoles un billete de baja denominación para comprar su voto, de la misma manera los oligarcas que hoy están comprando su conciencia los ven con desprecio y saben que son unos traidores, y quien traiciona una vez traiciona cien veces”.
Sabemos que todo es cuestión de enfoques, pero, en síntesis: no pasó la reforma, pero sí pasarán las leyes minera y eléctrica en beneficio del pueblo de México.
Esto aún no termina.
