Claroscuros de la Revocación de Mandato de AMLO


*¿Qué sigue tras este ejercicio democrático que unos apoyaron y otros denostaron?

*¿Hubo realmente poca participación, hubo rechazo o apoyo a AMLO?


José de la Paz Pérez


Como todo lo que huele a Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el ejercicio democrático de Revocación de Mandato, efectuado ayer en México, deja muchísimas lecturas, unas positivas, unas negativas.


Pero de manera particular me queda claro que quienes acudimos a las pocas urnas que instaló el INE participamos en la inauguración de una nueva etapa cívica, patriótica, democrática. Esto no es cosa menor y, quien no participó, se la perdió.





¿Cuándo en otras épocas mandatario alguno ha permitido que se califique su gobierno a mitad del camino?, ¿cuándo se nos había dicho que, si el pueblo pone, el mismo pueblo puede quitar?; hoy además nos han puesto las herramientas para hacerlo, literal: con nuestras propias manos, bueno, con un solo dedo, el que nos marcan con tinta indeleble el día del sufragio.


Y de aquí parte una de las lecturas que se obtienen de la histórica jornada de ayer:


1.- ¿Por qué hubo quienes nos pedían que no acudiéramos a votar? 


Muy simple: se trata de ese sector político y económico que se niega a dejar los privilegios que durante años tuvieron como parte de un sistema corrupto al que nunca le importó la población sino sólo llenarse los bolsillos de dinero y los egos de poder.


Ellos creen que muy pronto volverán a ganar una elección presidencial y, cuando lo hagan, no querrán someterse al escrutinio del pueblo, por eso no quieren que se legitime el ejercicio de la Revocación de Mandato; saben que debido a sus formas de gobernar no sólo serán repudiados, como ya ha sucedido sexenio tras sexenio, sino que ahora sí podrán ser expulsados de los cargos que ostenten.


Los días previos, y el mismo día de la jornada electoral, los mensajes se regaron por las redes sociales de aquellos desesperados que invitaban a no acudir a votar.


Sólo se exhibieron como anti demócratas porque, ¿qué es la democracia sino participación?, entonces, si no quieres que el pueblo participe, significa que quieres que nomás esté esperando a que otros decidan, como antes sucedía.


Bajo esta premisa, quienes desesperados llamaban a la población a no votar son simple y llanamente anti demócratas, ya que ni siquiera llamaban a votar en contra, como podía esperarse de la oposición política, sino que querían que la gente no ejerciera su derecho, y eso, eso sí es deleznable en un pueblo que está despertando a su propia democracia.


2.- La baja votación


Sabemos que todo es cuestión de enfoques, o de mirar el vaso medio lleno o medio vacío, o de qué parte estás, y el hecho de que haya habido “baja” votación hizo que hoy los anti demócratas salieran a vociferar que la consulta fue un fracaso.


Y si somos mal pensados… exacto, ahí la segunda razón por la que algunos invitaban a la no votación, porque querían minimizar el ejercicio democrático y decir que a la gente no interesa este tipo de ejercicios o que ya bajó la popularidad de López Obrador.


Sin embargo, hay que analizar el escenario antes de lanzar una opinión o querer desinformar.


a) El INE instaló la tercera parte de las casillas con relación a una jornada normal.

b) Lo anterior significa que fue difícil para muchos electores encontrar dónde votar y entraron en una especie de “ratón loco” (preguntar a priístas su significado), y por eso algunos no alcanzaron a sufragar.

c) Y, hay que ser sinceros; la gente no está acostumbrada a este tipo de ejercicios en donde no hay más de un contrincante en competencia. 


Con todo lo anterior, el ejercicio se realizó y, si hay quienes festejan la escasa participación ciudadana, sólo hay que mirar la aceptación mostrada del presidente AMLO, de 90 por ciento en promedio, de una cifra que bien puede considerarse muestreo, como cuando se hace una encuesta científica que tiene porcentajes de 2 o 3 por ciento de margen de error.


Y no perdamos de vista algo: Si bien hubo electores que hoy manifestaron poco interés con relación a elecciones “normales”, estamos seguros que si en un futuro cercano el pueblo realmente quiere quitar a alguien que esté ejerciendo de manera inadecuada el poder, y ya tiene la herramienta de la Revocación de Mandato, no dudemos que va a abarrotar casillas, que va a acudir masivamente sin importar que haya enemigos de la democracia queriendo evitar que suceda.


¿Bajó la popularidad del Presidente? Eso es lo que dicen quienes quisieron evitar este ejercicio histórico, pero está claro que los políticos de derecha hoy tienen un motivo de preocupación ante su futuro inmediato.


Y su peor preocupación: Que AMLO quisiera reelegirse en 2024, como se lo pide el pueblo, aunque él lo ha dicho de manera reiterada: “Concluyo mi mandato y me voy a la ch…”, a su rancho, pues, a descansar.


A esos que lo acusan de querer reelegirse: no le den ideas al pueblo… porque hoy más que nunca, el pueblo sabio manda.



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