La IX Cumbre de Líderes de América del Norte, y la integración económica


 

El Fondo Monetario Internacional (FMI), en su Reporte de Perspectivas Económicas de julio de 2021, revisó al alza la estimación de crecimiento para las economías avanzadas de 5.1 a 5.6% durante 2021, pero redujo su proyección de crecimiento para las economías emergentes de 6.7 a 6.3% en este mismo año. La  Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), por su parte, estima que la totalidad de las economías avanzadas habrán recuperado su nivel de PIB per cápita previo a la pandemia en 2023, mientras que espera que el total de las economías emergentes lo hagan hasta 2026. En este sentido, se prevé que las brechas económicas y sociales entre economías avanzadas, emergentes y de bajos ingresos se amplíen, por lo que resulta primordial la cooperación internacional para garantizar el acceso equitativo a las vacunas y evitar así una profundización de las desigualdades regionales.

 

Ante el panorama de los diferentes niveles de crecimiento de las economías, es de gran importancia la integración económica, desde el punto de vista de la economía internacional, la integración económica ha sido concebida, por numerosos autores, como un proceso a través del cual se busca la unificación de dos o más economías, mercados nacionales, que previamente se encontraban funcionando de manera separada e individual; el objetivo de ésta fusión es formar un solo mercado (mercado común), cuya supuesta dimensión sería mucho más favorable e idónea para el intercambio comercial de los bienes y servicios producidos por ambas economías.

 

México depende considerablemente de sus relaciones comerciales con su principal socio comercial Estados Unidos, que representa más de tres cuartas partes de las exportaciones del país. Otros destinos para las exportaciones de México son la UE (4,7%) y Canadá (3,1%). A nivel de las importaciones, se originan principalmente en Estados Unidos (46,6%), China (18%), la UE (11,4%) y Japón (3,9%). El 1 de julio de 2020, entró en vigor el acuerdo T-MEC (USMCA en inglés) en todos los Estados miembros, que reemplazó al NAFTA. Además, el país ha firmado una docena de acuerdos de libre comercio con cerca de cuarenta países en el mundo (Santander/Markets).

 

Dentro de este contexto, el 18 de noviembre de 2021 se llevó a cabo en Washington la IX Cumbre de Líderes de América del Norte, que contó con la presencia de Joe Biden, Justin Trudeau y Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Antes de concretarse el esperado primer encuentro de los mandatarios de Estados Unidos, Canadá y México, hubo reuniones bilaterales en las que se destacó la importancia de la cooperación para atender el problema migratorio.

 

Ya en la reunión principal, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), no dudó en resaltar la necesidad de mantener una alianza para promover el comercio en la región, siempre en pleno respeto de la soberanía de cada territorio. La integración económica, con respeto a nuestras soberanías, es el mejor instrumento para hacer frente a la competencia derivada del crecimiento de otras regiones del mundo, en particular, la expansión productiva y comercial de China. No olvidemos que mientras Canadá, Estados Unidos y México representamos el 13 por ciento del mercado mundial; China domina el 14.4 por ciento. Y este desnivel viene de hace apenas 30 años, pues en 1990, la participación de China era de 1.7 por ciento y la de América del Norte del 16 por ciento.

 

De mantenerse la tendencia de la última década, en otros 30 años, para el 2051, China tendría el dominio del 42 por ciento del mercado mundial y nosotros, Estados Unidos, México y Canadá nos quedaríamos con el 12 por ciento; lo cual, además de ser una desproporción inaceptable en el terreno económico, mantendría viva la tentación de apostar a resolver esta disparidad con el uso de la fuerza, lo cual nos pondría en peligro a todos. Por eso, lo mejor, lo más conveniente, es fortalecer nuestras economías, fortalecernos comercialmente en América del Norte y en todo el continente.

 

Las ventajas son muchas; entre otras, contamos con fuerza de trabajo joven y creativa, con desarrollo tecnológico y con una gran riqueza de recursos naturales; la distancias entre nuestros países nos permiten ahorrar en transporte y existe suficiente demanda en nuestros mercados. El consumo per cápita de América es de 18 mil 100 dólares anuales, mientras que en Asia es de 4 mil 400 dólares.

 

Sin embargo, en la actualidad un consumidor en nuestra región tiene que ponerse en lista de espera para adquirir un electrodoméstico o un automóvil, porque no hay semiconductores, “chips” o porque aumentó el precio del transporte marítimo; cuando el problema de fondo es que no estamos produciendo lo suficiente y estamos obligados a importar mercancías de otros países.

 

Es una paradoja que haya tanto circulante en América del Norte y los puertos del Pacífico estén saturados de mercancías procedentes de Asia. Agréguese el impacto inflacionario que eso acarrea. ¿Por qué no podemos producir en América del Norte lo que consumimos? Claro que sí. Es asunto de definición y de estrategia económica regional.

 

Desde luego esto pasa por planear conjuntamente nuestro desarrollo y por impulsar un programa de inversión productiva en América del Norte para la sustitución de importaciones.

 

Deben definirse de manera conjunta objetivos muy precisos y hacer a un lado mitos y prejuicios. Por ejemplo, dejar de rechazar a migrantes, cuando para crecer se necesita de fuerza de trabajo que, en realidad, no se tiene con suficiencia ni en Estados Unidos ni en Canadá. ¿Por qué no estudiar la demanda de mano de obra y abrir ordenadamente el flujo migratorio?

 

En fin, el tratado comercial es un valioso instrumento para consolidar nuestros procesos productivos, aprovechando el gran potencial que representa el mercado interno, el cual nos permitirá desarrollarnos como ninguna otra región en el mundo, en beneficio de nuestros pueblos y naciones.

 

Ningún mandatario en la historia de Estados Unidos ha manifestado, como usted, un compromiso tan claro e inequívoco para mejorar la situación de los migrantes y le expreso, por ello, mi reconocimiento. Me refiero particularmente a su promesa de regularizar la situación migratoria de 11 millones de personas que viven y trabajan honradamente en esta gran nación.

 

El presidente Andrés Manuel López Obrador en Washington, en la IX Cumbre de Líderes de América del Norte: estos fueron los principales acuerdos con Joe Biden y Justin Trudeau.

 

Uno de los puntos en común que tocaron los tres presidentes fueron los estragos que la pandemia de COVID-19 causó en sus países y el mundo, por lo que se comprometieron a unir fuerzas para ponerle fin por medio de varias estrategias, como:

 

-Donar vacunas a todo el continente americano, con especial atención al Caribe.

-Replantear y actualizar el Plan Norteamericano para la Influenza Animal y Pandémica (NAPAPI) en caso de que exista otra pandemia mundial.

-Reforzar cadenas de suministros médicos mediante la exploración de nuevas vías para fabricar más componentes de vacunas y otros suministros de salud.

-Mejorar el acceso y distribución de vacunas.

-Apoyar la Agenda de Seguridad Sanitaria Mundial.

-Continuar el Diálogo sobre Drogas de América del Norte (NADD) y proteger a las naciones

 

Por otro parte, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó a través de sus redes sociales sobre los acuerdos alcanzados entre México y Estados Unidos:

 

·         Fortalecer las cadenas de suministro.

·         Abordar las causas estructurales para que la migración sea opcional, y no forzada por las condiciones de vida en los países de origen.

·         En el marco del Diálogo Económico de Alto Nivel (DEAN), de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID) y la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo (USAID), ambos países colaborarán en la implementación del programa Jóvenes Construyendo el Futuro en Honduras.

·         Estados Unidos invertirá en el sur de México en el programa Sembrando Vida, en beneficio de 40 mil pequeños agricultores.

·         Fortalecer los grupos de trabajo en la frontera para identificar e interrumpir el flujo de armas desde Estados Unidos a México.

·         Los mandatarios también lograron avances en la promoción de programas educativos y culturales que sean inclusivos con poblaciones vulneradas, como mujeres, indígenas, LGBTQI+ o personas con discapacidad, informó la cancillería.

 

El presidente Andrés Manuel López Obrador se reunió con Justin Trudeau, primer ministro de Canadá, y acordaron combatir la desigualdad, reconciliarse con los pueblos indígenas y promover la competitividad de la región.

 

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que luego de su encuentro bilateral que duró una hora se llegó a tres puntos esenciales:

 

·         Buscar la reconciliación con los pueblos indígenas y poner a comunidades originarias en el centro de las políticas públicas;

·         Combatir la desigualdad a través de medidas de redistribución justa de la riqueza.

·          Promover la competitividad de la región.

 

Respecto al tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá, se buscará avanzar hacia una integración económica más incluyente, en las que jóvenes, mujeres y miembros de comunidades indígenas se beneficien de una mayor cooperación.

 

La integración económica adquiere relevancia por la unificación de economías, mercados nacionales, que permita en formar un solo mercado (mercado común), cuya supuesta dimensión sería mucho más favorable e idónea para el intercambio comercial de los bienes y servicios producidos por ambas economías. La integración económica, con respeto a nuestras soberanías, es el mejor instrumento para hacer frente a la competencia derivada del crecimiento de otras regiones del mundo, en particular, la expansión productiva y comercial de China.

México depende considerablemente de sus relaciones comerciales con su principal socio comercial Estados Unidos, que representa más de tres cuartas partes de las exportaciones del país. Otros destinos para las exportaciones de México Canadá (3,1%). A nivel de las importaciones, se originan principalmente en Estados Unidos (46,6%), China (18%), la UE (11,4%) y Japón (3,9%). El 1 de julio de 2020, entró en vigor el acuerdo T-MEC (USMCA en inglés) en todos los Estados miembros, que reemplazó al NAFTA.

Correo electrónico asn100@live.com

Artículo Anterior Artículo Siguiente

Lo nuevo