Yair García: El territorio pesa en la política


José de la Paz Pérez

En la política de Acapulco, donde cada proceso electoral vuelve a poner sobre la mesa nombres conocidos y nuevas aspiraciones, hay un elemento que tarde o temprano termina haciendo la diferencia: el trabajo realizado antes de que lleguen las campañas. 

Yair García Delgado ha construido precisamente desde ahí su trayectoria. Durante años ha mantenido presencia en colonias y barrios del puerto, impulsando desde Ciudadano de Tiempo Completo una forma de participación política basada en la cercanía con la gente, la gestión y la organización ciudadana. 

Esa experiencia territorial comienza a darle una dimensión distinta a su nombre y abre una pregunta que ya merece ser planteada: ¿puede convertirse en un perfil competitivo para una diputación local?


La respuesta no depende solamente de una candidatura, de una encuesta o de una decisión partidista. Depende, en buena medida, de lo que García Delgado ha venido construyendo mucho antes de que se hable de elecciones. 

El territorio tiene memoria. Las colonias recuerdan quién estuvo cuando hubo problemas, quién regresó después de una gestión y quién solamente apareció cuando necesitaba votos. En ese sentido, el trabajo acumulado por Ciudadano de Tiempo Completo representa un activo político que no puede medirse únicamente en números.

Yair García ha hecho de la cercanía ciudadana una parte esencial de su identidad. Su actividad política se ha desarrollado alrededor de las demandas de la población, la participación social y la organización comunitaria. 

Esa manera de hacer política adquiere particular relevancia en Acapulco, una ciudad profundamente fragmentada por sus contrastes sociales y donde una representación legislativa necesita conocer mucho más que los escritorios de las oficinas públicas.

Pero hay otro elemento que merece atención: su identidad política dentro de la izquierda y su cercanía con Morena. García Delgado ha defendido la importancia de la militancia y del trabajo de base, incluso frente a quienes pretenden incorporarse a una estructura partidista únicamente cuando se acercan los procesos electorales. 

Puede gustar o no esa posición, pero políticamente tiene una ventaja: permite identificar con claridad desde dónde habla y cuáles son los principios que pretende defender.

Sí, Yair García tiene la ventaja de la presencia territorial permanente, no de ocasión, como otros que ya comenzaron a aparecerse, no frente a los ciudadanos, sino en las frías redes sociales.

Artículo Anterior Artículo Siguiente

Lo nuevo