José de la Paz Pérez /
*La aspirante a la Coordinación Estatal de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional plantea impulsar agroindustrias, centros de acopio y cadenas de comercialización para que una mayor parte de la riqueza se quede en las comunidades
Chilpancingo, Gro., 12 de agosto de 2026.- La diputada local con licencia y aspirante a la Coordinación Estatal de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Guerrero, Guadalupe Eguiluz Bautista, planteó que una de las principales oportunidades para fortalecer el campo guerrerense está en dejar atrás la lógica de vender únicamente materias primas y avanzar hacia la transformación, el empaquetado y la comercialización de los productos dentro del propio estado.
Durante las Asambleas Informativas en Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, productores de distintas regiones han señalado la necesidad de generar mejores condiciones para productos como jamaica, café, coco, mango, maíz, ajonjolí y limón.
La propuesta de Eguiluz Bautista parte precisamente de aprovechar esa vocación productiva para generar valor agregado y mejores ingresos para quienes trabajan la tierra.
La legisladora con licencia destacó que esta visión coincide con la política impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, que busca incorporar a los pequeños productores a cadenas de mayor valor y evitar que sean únicamente los intermediarios y grandes comercializadores quienes obtengan los mayores beneficios.
Como ejemplo, recordó el programa Jamaica para el Bienestar, anunciado por la Presidenta en enero de 2026, que contempla la compra directa a productores y la posibilidad de transformar la jamaica en productos como té, con el propósito de elevar su valor comercial y generar mayores beneficios para las comunidades productoras.
PASO A LA INDUSTRIALIZACIÓN
Para Eguiluz Bautista, el reto consiste en llevar esa lógica a otros productos emblemáticos de Guerrero. Propone, por ejemplo, que el café pueda llegar al mercado como producto tostado, molido y envasado; que el coco pueda transformarse en aceite y otros derivados, y que el mango pueda convertirse en pulpa, productos deshidratados y otras presentaciones con mayor valor comercial.
“Nuestra gente sabe producir. Ahora debemos acompañarla para dar el siguiente paso: que lo que cosechamos también pueda transformarse aquí y que una mayor parte del valor generado se quede en las manos de nuestros productores y en nuestras comunidades”, expresó.
La propuesta también contempla fortalecer centros de acopio, pequeñas agroindustrias, procesos de transformación y empaquetado, capacitación y canales de comercialización, con la intención de construir cadenas productivas regionales que incorporen a productores, mujeres, jóvenes y cooperativas.
Más que incrementar únicamente la producción, la propuesta de Eguiluz Bautista plantea cambiar la forma en que Guerrero participa en el mercado: pasar de ser un estado que produce materias primas a uno que también transforma, empaca, comercializa y construye sus propias marcas.
“No se trata solamente de producir más, sino de lograr que el trabajo de nuestra gente valga más. Transformar en Guerrero lo que Guerrero produce significa fortalecer al campo, generar oportunidades y hacer que una mayor parte de la riqueza permanezca en nuestras comunidades”, sostuvo.
En ese sentido, la propuesta adquiere una dimensión económica y social: generar empleos alrededor de las zonas productoras, reducir la dependencia de intermediarios, abrir oportunidades para jóvenes y mujeres y permitir que las comunidades participen en una mayor parte de la cadena de valor.
Guadalupe Eguiluz Bautista reiteró que continuará recogiendo las propuestas de productores durante las Asambleas Informativas, con el propósito de integrar una visión para el campo guerrerense que aproveche los programas federales y, al mismo tiempo, impulse una estrategia propia para que Guerrero no solamente produzca, sino que también transforme y comercialice lo que produce.
