José de la Paz Pérez /
*La aspirante a la Coordinación Estatal de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional respaldó la política exterior de Claudia Sheinbaum y llamó a fortalecer la organización ciudadana
Chilpancingo, Gro., 26 de agosto de 2026.- México es una nación libre y soberana y ninguna relación con otro país puede estar por encima de la voluntad del pueblo mexicano, afirmó Guadalupe Eguiluz Bautista, quien sostuvo que la defensa de la soberanía nacional debe asumirse con firmeza, unidad y responsabilidad.
La diputada local con licencia y aspirante a la Coordinación Estatal de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional señaló que México debe mantener una relación abierta con el mundo, basada en el diálogo, la cooperación y la construcción de acuerdos, pero sin aceptar condiciones de subordinación.
“Podemos cooperar, podemos dialogar y podemos construir acuerdos. México no está aislado ni pretende estarlo. Pero hay una diferencia muy grande entre cooperar y subordinarnos. Nuestra soberanía no está a negociación”, sostuvo.
Eguiluz Bautista consideró que esta postura coincide con la política exterior impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, sustentada —dijo— en el respeto a la soberanía y la integridad territorial, la responsabilidad compartida, la confianza mutua y la cooperación entre naciones en condiciones de igualdad.
En particular, subrayó que la relación con Estados Unidos debe mantenerse mediante el diálogo y la coordinación cuando sea necesario, pero con pleno respeto a las instituciones mexicanas. “En territorio mexicano deciden nuestras instituciones y las decisiones fundamentales de la nación las toma el pueblo de México”, afirmó.
La aspirante recordó que la defensa de la soberanía tiene fundamento constitucional, al señalar que el artículo 39 establece que la soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo, mientras que el artículo 40 establece principios relacionados con la independencia, integridad y soberanía del país frente a intervenciones extranjeras.
Para Eguiluz, sin embargo, la soberanía no se limita a la política exterior. También implica que México tenga capacidad para producir, decidir sobre sus recursos estratégicos, fortalecer su economía, garantizar la seguridad y diseñar políticas públicas orientadas al bienestar de la población.
“Cuando defendemos nuestra energía, nuestros recursos, nuestra producción, nuestras instituciones y el derecho del pueblo a decidir, también estamos defendiendo soberanía”, puntualizó.
Desde Guerrero, agregó, esta defensa adquiere una dimensión histórica particular por el legado de Vicente Guerrero, figura central de la Independencia de México, así como por la participación de la entidad en distintos movimientos sociales y políticos de la historia nacional.
En este contexto, hizo un llamado a militantes, simpatizantes, referentes del movimiento y ciudadanos sin filiación partidista a colocar la defensa de México por encima de diferencias personales o políticas. “La soberanía no es propiedad de Morena, de un gobierno o de una presidenta. La soberanía pertenece al pueblo”, enfatizó.
Finalmente, Guadalupe Eguiluz sostuvo que una de las tareas de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional debe ser llevar estos principios al territorio mediante organización, información y participación ciudadana.
Reiteró que México debe mantener relaciones de cooperación con el resto del mundo, pero siempre desde una posición de dignidad e independencia.
“Queremos un México respetado en el mundo. Un país que dialogue con dignidad, que construya acuerdos y que tienda la mano, pero que jamás permita que desde fuera se decida lo que solamente nos corresponde decidir a nosotros”, concluyó.
