Adolfo Plancarte respalda retirar de calles y espacios públicos nombres de personajes represores

José de la Paz Pérez

*El luchador social y catedrático respaldó la iniciativa que recientemente lanzó la diputada local de Morena, Marisol Bazán Fernández, y pidió establecer criterios legales para evitar homenajes a quienes hayan sido vinculados con actos de represión, violencia o agravios contra la sociedad

Acapulco, Gro., 23 de agosto de 2026.- La propuesta de revisar y, en su caso, retirar de calles, colonias, parques, edificios y otros espacios públicos de Guerrero los nombres de personajes vinculados con hechos de represión, violencia o agravios contra la sociedad, recibió el respaldo del luchador social de izquierda, Adolfo Plancarte Jiménez.

El también catedrático de la Universidad Autónoma de Guerrero, consideró que mantener esos nombres representa una ofensa para las víctimas y sus familias.

La iniciativa fue impulsada recientemente por la diputada local de Morena, Marisol Bazán Fernández, quien ha planteado que no debe utilizarse el espacio público para rendir homenaje a personas que, desde posiciones de poder, estuvieron involucradas en acciones que lastimaron a sectores de la población. 

La propuesta busca que los nombres de calles, colonias, parques y otros espacios correspondan a personajes cuya trayectoria haya sido evaluada históricamente y que sean reconocidos por sus aportaciones a la sociedad, y no por haber ejercido el poder para imponer su nombre.

Plancarte Jiménez sostuvo que un espacio público no debería llevar el nombre de quienes participaron en actos que puedan considerarse represivos o contrarios a los derechos humanos. 

Al referirse a casos como Aguas Blancas y El Charco, además de otros episodios de violencia ocurridos en Guerrero y el país, afirmó que conservar los nombres de quienes estuvieron relacionados con esos acontecimientos significa, en los hechos, mantener un reconocimiento público que puede resultar ofensivo para las víctimas. “No debió de ponérsele ese nombre ni a la calle, ni a la escuela, a una institución, a un andador, a una plaza pública”, señaló.

El académico también consideró necesario establecer un marco jurídico que impida que gobernantes o funcionarios en funciones utilicen su posición para que calles, edificios, obras o espacios públicos lleven sus propios nombres. 

A su juicio, debería esperarse a que la historia evalúe la trayectoria de cada personaje antes de otorgarle ese tipo de reconocimiento. 

Incluso relató que en algún momento rechazó que una calle llevara su nombre, al considerar que ese tipo de decisiones puede generar confusión sobre las responsabilidades que corresponden a las autoridades municipales.

Como alternativa, Plancarte propuso que los reconocimientos públicos sean destinados a personajes que hayan realizado aportaciones comprobadas a Guerrero y a México. 

Mencionó, entre otros, a Lucio Cabañas Barrientos, Genaro Vázquez Rojas, Benita Galeana, Juan R. Escudero y otros personajes que, desde su perspectiva, representan luchas sociales y aportaciones que merecen ser preservadas en la memoria colectiva. “¿Para qué poner el nombre de gente que es la deshonra, que es la vergüenza de este estado de Guerrero?”, cuestionó.

El luchador social llamó finalmente al Congreso de Guerrero a asumir un papel más activo y aprobar reformas que regulen la asignación de nombres a espacios públicos, con criterios históricos, sociales y éticos. 

Consideró que retirar homenajes a personajes señalados por actos represivos no significa borrar la historia, sino reconocerla desde la perspectiva de las víctimas y evitar que el espacio público se convierta en un mecanismo de exaltación de quienes ejercieron el poder de manera cuestionable. 

En ese sentido, respaldó la propuesta de Marisol Bazán Fernández y pidió que cualquier nuevo reconocimiento sea otorgado únicamente después de una valoración objetiva de la trayectoria de los personajes.

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