Las familias, en el centro del proyecto de Guadalupe Eguiluz


José de la Paz Pérez

En Guerrero, hablar de desarrollo implica reconocer una realidad que durante décadas ha mantenido al estado entre los primeros lugares en pobreza y rezago social, no obstante los avances logrados en la actual administración. 

Frente a esta realidad, la diputada con licencia Guadalupe Eguiluz Bautista, con su Plan Guerrero (Plan G), ha delineado una propuesta que coloca a las familias y a las comunidades como el punto de partida para construir una nueva etapa de crecimiento.

Su planteamiento parte de una idea sencilla: el desarrollo difícilmente llegará si las oportunidades siguen concentrándose en unos cuantos municipios o si miles de personas continúan abandonando sus lugares de origen por falta de empleo. 

Por ello, dentro de su propuesta denominada Plan G, sostiene que el bienestar debe generarse desde las propias regiones, fortaleciendo las capacidades productivas y sociales de cada comunidad.

La aspirante a la Coordinación Estatal de los Trabajos de Defensa de la Cuarta Transformación considera que combatir la pobreza no depende únicamente de programas asistenciales, sino de crear condiciones para que las familias tengan acceso a empleos dignos, educación, servicios de salud y opciones de desarrollo económico que les permitan construir un mejor futuro sin verse obligadas a migrar.

Otro de los ejes que ha planteado es la cercanía con la ciudadanía. 

Guadalupe Eguiluz ha reiterado que la honestidad, la unidad y el diálogo permanente con la población deben convertirse en la base para tomar decisiones públicas, escuchando las necesidades particulares de cada región de Guerrero.

En materia económica, su propuesta contempla fortalecer sectores estratégicos como el campo, el turismo, las pequeñas y medianas empresas y la inversión productiva, con el propósito de generar empleos mejor remunerados y dinamizar las economías locales. 

La intención es que el crecimiento no se concentre en unas cuantas zonas, sino que alcance a las distintas regiones del estado.

La educación, la cultura y el deporte también ocupan un lugar importante dentro de esta visión. 

Para la aspirante, estas áreas representan herramientas para fortalecer el tejido social, promover la participación comunitaria y abrir nuevas oportunidades para niñas, niños, jóvenes y adultos.

El reto no es menor. Guerrero enfrenta aún rezagos históricos. 

Sin embargo, el planteamiento de colocar a las familias como el eje de las políticas públicas busca abrir una discusión sobre el tipo de desarrollo que necesita el estado: uno que no sólo genere crecimiento económico, sino que también reduzca las desigualdades y fortalezca la cohesión social.

En este sentido, Guadalupe Eguiluz sostiene que Guerrero puede dejar atrás los indicadores que durante años han marcado su realidad, siempre que exista un proyecto basado en la justicia social, la unidad y el impulso al desarrollo de todas las regiones.

Eso es en síntesis el Plan G, el Plan Guerrero... el Plan Guadalupe.

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