Ciudad de México, 11 de junio de 2026. México comenzó con el pie derecho su participación en la Copa Mundial de la FIFA 2026 al derrotar 2-0 a Sudáfrica en el partido inaugural disputado en el histórico Estadio Azteca ("Estadio Ciudad de México", para control de la FIFA) escenario que volvió a colocarse en el centro de la atención mundial.
Ante cerca de 80 mil aficionados, el conjunto dirigido por Javier Aguirre cumplió con las expectativas y entregó una actuación, si no convincente, le alcanzó para sumar sus primeros tres puntos del torneo.
La jornada comenzó mucho antes del silbatazo inicial. Una ceremonia llena de música, color y simbolismo dio la bienvenida al torneo más grande en la historia de las Copas del Mundo.
Con las tribunas repletas y un ambiente de fiesta, el balón comenzó a rodar y México se paralizó.
Apenas transcurrían poco más de ocho minutos cuando llegó el primer grito de gol del Mundial.
Julián Quiñones aprovechó una equivocación de la zaga sudafricana, recuperó la pelota y definió para colocar el 1-0. El estadio explotó en júbilo mientras el delantero mexicano escribía su nombre en la historia al marcar el primer tanto de la Copa del Mundo 2026.
Con la ventaja, el Tricolor controló gran parte del encuentro. Sudáfrica intentó reaccionar, pero encontró dificultades para generar peligro real.
México manejó la posesión, presionó en zonas clave y mostró orden defensivo para impedir que los africanos encontraran espacios.
El segundo tiempo mantuvo la misma tendencia. Los sudafricanos adelantaron líneas en busca del empate, pero dejaron espacios que México supo aprovechar.
Al minuto 66 apareció Raúl Jiménez para rematar de cabeza dentro del área y firmar el 2-0 que prácticamente sentenció el encuentro. El experimentado atacante celebró con la afición un gol que brindó tranquilidad al conjunto nacional y confirmó el control mexicano sobre el partido.
Los minutos finales estuvieron marcados por la intensidad. Sudáfrica sufrió la expulsión de dos de sus hombre. Poco después, México también recibió una expulsión y terminó con diez hombres debido a la tarjeta roja mostrada a César Montes en el tiempo de compensación.
A pesar de ello, el resultado ya no se movió.
Cuando el árbitro señaló el final, el festejo se apoderó de las tribunas, así como de los hogares, oficinas, bares y de las calles de México.
El Mundial 2026 ya está en marcha, y la Selección Mexicana dio el primer paso con una actuación seria, efectiva y respaldada por una afición que convirtió el estadio en una auténtica fiesta nacional.
Pudieron haber sido más goles, había oportunidad. Pero México cumplió al entregar un triunfo, así, simple.


