Rogelio Ortega se posiciona en el escenario rumbo a 2027


José de la Paz Pérez

*A medida que avanza el proceso electoral en Guerrero, la figura del exgobernador interino vuelve al debate público como un perfil asociado al diálogo y la gobernabilidad en contextos de crisis

En el contexto del proceso electoral que culminará en 2027, la figura de Rogelio Ortega Martínez vuelve a posicionarse en la conversación pública como un referente político ligado a la conciliación y al ejercicio civil del poder. 

Su trayectoria, particularmente en momentos críticos del estado, es retomada en distintos espacios como un ejemplo de gobernabilidad basada en el diálogo.

Sin haber manifestado su interés de participar en la elección de 2027 para gobernador de Guerrero, el nombre de Rogelio Ortega ha sido considerado en encuestas, como la recientemente elaborada por la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro), en la cual aparece, sin una campaña anticipada -que sí han hecho otros políticos-, con un saldo moderadamente positivo. 

Haber obtenido 23.6% de imagen positiva indica que si se abriera a la franca precampaña sus números subirían.

SU PASO POR EL GOBIERNO

Rogelio Ortega ya fue gobernador interino en 2014, y su paso por el gobierno estatal se dio tras la crisis derivada de la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, un hecho que marcó profundamente la vida pública de Guerrero. 

En ese contexto, Ortega asumió la gubernatura interina en medio de tensiones sociales y desconfianza institucional, optando en las acciones de gobierno por una estrategia centrada en el diálogo con distintos sectores.

A diferencia de perfiles tradicionales, la gestión de Rogelio Ortega fue identificada por un enfoque pacifista, de diálogo, privilegiando la interlocución con organizaciones sociales y comunidades en distintas regiones del estado, como La Montaña, la Costa Chica, la Costa Grande, Tierra Caliente y la zona Norte. 

EL FUTURO INMEDIATO

De cara a 2027, su nombre no necesariamente se vincula a una candidatura definida, pero sí a una forma de entender el ejercicio del poder en Guerrero. 

En un entorno donde se debaten modelos de liderazgo, su perfil es citado como una alternativa basada en la escucha y el entendimiento de las realidades regionales.

En ese sentido, la discusión sobre su figura se inserta en un momento en que el electorado y los actores políticos buscan referentes que ofrezcan estabilidad y capacidad de diálogo. 

Más allá de aspiraciones personales, la trayectoria de Rogelio Ortega se perfila como un punto de referencia en el debate sobre el tipo de liderazgo que requiere el estado en los próximos años.

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