Un segundo disturbio meteorológico podría combinarse con el huracán Polo frente a Guerrero


José de la Paz Pérez

Acapulco, Gro., 22 de septiembre de 2026.- La presencia de otra zona de perturbación atmosférica en el Pacífico, además del huracán Polo, mantiene bajo vigilancia la evolución del tiempo frente a las costas de Guerrero.

Aunque todavía no puede afirmarse que ese disturbio vaya a convertirse en ciclón tropical ni que se dirija hacia Guerrero, una eventual organización del sistema podría prolongar el periodo de lluvias, oleaje elevado y condiciones marítimas peligrosas en la región.

La imagen satelital y los modelos de viento muestran un escenario que merece especial atención: mientras el huracán Polo alcanza categoría 5 y se mantiene frente al Pacífico mexicano, existe actividad convectiva adicional en la cuenca. 

El Centro Nacional de Huracanes (NHC) mantiene vigilancia sobre varios sistemas tropicales en el Pacífico oriental.

Polo presenta actualmente una intensidad extraordinaria y, de acuerdo con los reportes disponibles, se encuentra aproximadamente a 330 kilómetros al sur de Zihuatanejo, desplazándose lentamente. 

Su circulación ya está generando oleaje peligroso y una amenaza de lluvias capaces de ocasionar inundaciones repentinas y deslaves en zonas montañosas de Guerrero y Michoacán.

¿Qué ocurriría si el segundo sistema se organiza?

Si la perturbación señalada en las imágenes adquiere circulación cerrada y logra convertirse en depresión tropical, tormenta o posteriormente huracán, el principal riesgo para Guerrero no necesariamente sería que impactara directamente.

Un segundo sistema podría:

  • Aumentar y prolongar las lluvias, al incorporar mayor cantidad de humedad tropical.
  • Mantener elevado el oleaje y las corrientes de resaca, dificultando la navegación y las actividades en playas.
  • Elevar el riesgo de deslaves, particularmente en zonas serranas y carreteras donde el suelo ya se encuentre saturado.
  • Favorecer crecidas de ríos y arroyos, especialmente si las bandas de lluvia de ambos sistemas afectan repetidamente las mismas regiones.
  • Modificar los patrones de viento, dependiendo de la posición y evolución de ambos sistemas.
  • En determinadas circunstancias, dos ciclones suficientemente cercanos pueden interactuar entre sí, modificando sus trayectorias o velocidades. Sin embargo, esto depende de la distancia, intensidad y circulación de cada sistema y no significa que necesariamente vaya a ocurrir una interacción entre Polo y la nueva perturbación.

Un punto importante es que el NHC reporta actualmente a Odalys mucho más al oeste, cerca de 130°W, por lo que no debe confundirse automáticamente con cualquier zona nubosa o perturbación que aparezca en una imagen satelital cercana a Guerrero.

El riesgo inmediato sigue siendo Polo

Más allá de la posible evolución de cualquier segundo disturbio, la amenaza actual para Guerrero está asociada principalmente con Polo. El NHC ha señalado oleaje significativo y condiciones peligrosas de mar, mientras que los pronósticos contemplan acumulados importantes de lluvia en Guerrero y Michoacán.

Por ello, la aparición de una nueva zona de inestabilidad frente al litoral debe entenderse como un factor adicional de vigilancia, no como una predicción de que Guerrero será impactado por un segundo ciclón.

La situación puede cambiar rápidamente durante las próximas horas. En un escenario con un huracán de máxima intensidad y otra perturbación intentando organizarse, la evolución de la atmósfera y del océano será determinante para saber si se trata simplemente de nubosidad asociada al amplio sistema tropical o del inicio de un nuevo ciclón.

La recomendación para la población es mantenerse atenta a los avisos del SMN, Conagua y Protección Civil y no tomar una imagen satelital aislada como pronóstico de trayectoria.

Artículo Anterior Artículo Siguiente

Lo nuevo