José de la Paz Pérez /
*La diputada ha promovido iniciativas para institucionalizar la educación menstrual en escuelas básicas y fortalecer la Ley Olimpia contra la violencia digital, además de respaldar reformas constitucionales con enfoque social, consolidando una agenda legislativa centrada en la equidad de género y la defensa de los derechos de las mujeres
Chilpancingo, Gro., 7 de abril de 2026.- En el Congreso de Guerrero hay voces que buscan hacerse escuchar no por el estruendo, sino por la constancia.
Marisol Bazán Fernández ha sido una de esas
voces: una presencia legislativa que ha colocado en el centro de la discusión
pública temas que durante décadas se mantuvieron en silencio, invisibles o
relegados a lo privado, particularmente aquellos que afectan a las mujeres.
Desde su llegada a la representación popular, la legisladora se ha
distinguido por un trabajo intenso enfocado en la equidad de género y la
defensa de los derechos de las mujeres.
No se trata únicamente de iniciativas, sino de romper inercias y colocar en
la agenda institucional problemáticas que atraviesan la vida cotidiana de miles
de niñas y mujeres.
Uno de esos esfuerzos se refleja en la reforma a la Ley de Educación que
institucionaliza la educación menstrual con perspectiva de género en el nivel
básico.
La propuesta plantea contenidos educativos y busca derribar estigmas,
desmontar tabúes y combatir la discriminación que durante generaciones ha
rodeado a un proceso biológico natural. En ese terreno, la política se vuelve
herramienta de dignidad, porque hablar de menstruación en las aulas también
significa hablar de igualdad, salud y respeto.
En la misma ruta de protección y justicia, Bazán Fernández impulsó una
iniciativa de reforma a la llamada Ley Olimpia, para tipificar de manera
expresa la amenaza de difundir contenido sexual íntimo.
La propuesta atiende un vacío legal que, en muchos casos, dejaba a las
víctimas expuestas a una forma de violencia silenciosa pero profundamente
devastadora: la violencia digital.
El impacto emocional de estas agresiones, ha señalado la legisladora, puede
ser severo. No se trata únicamente de ataques en redes sociales, sino de una
violencia que invade la intimidad, vulnera la dignidad y, en los casos más
extremos, ha llevado a víctimas a tomar decisiones irreparables.
Por ello, la iniciativa busca fortalecer la protección legal y enviar un
mensaje claro: la violencia digital también hiere, también destruye y debe ser
sancionada.
Durante su participación en la Sexagésima Cuarta Legislatura, la diputada también ha respaldado, desde la bancada de Morena, las iniciativas de reforma constitucional impulsadas por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ante el Congreso de la Unión, alineando su labor local con la agenda nacional de transformación institucional.
Así, entre reformas educativas, protección frente a la violencia digital y acompañamiento a los cambios constitucionales, la labor de Marisol Bazán Fernández se ha construido desde una premisa clara: legislar también es escuchar historias, reconocer dolores y convertirlos en derechos.
