José de la Paz Pérez /
*La senadora Beatriz Mojica Morga pide evitar confrontaciones internas, advierte sobre posibles campañas de “guerra sucia” y exhorta a respetar los lineamientos nacionales de Morena de cara al próximo proceso electoral
En tiempos de definición, donde la política suele tensarse, la senadora Beatriz Mojica Morga decidió apostar por un mensaje que marca rumbo: la unidad como eje, el diálogo como herramienta y el respeto como condición indispensable para lo que viene.
Desde Zihuatanejo, al concluir el encuentro “Nuestra Voz, Nuestros Derechos”, la legisladora colocó sobre la mesa una advertencia serena pero firme: las diferencias internas no deben convertirse en fracturas.
En un momento importante rumbo a 2027, insistió en que las definiciones partidistas pertenecen al ámbito nacional, no al terreno de disputas locales que desgastan más de lo que construyen.
Su llamado no fue casual. En el fondo, lo que se juega —dijo— es la continuidad de un proyecto político que hoy encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, cuya segunda etapa requiere, más que protagonismos individuales, una suma de voluntades con madurez política.
Mojica Morga no habló de nombres, habló de responsabilidades.
“Hay temas que no están en nuestras manos a nivel estatal”, subrayó, como quien intenta recordar que la política también implica saber esperar. Y, en ese matiz, insistió en que la dirigencia nacional de Morena ha sido clara: menos confrontación y más cohesión.
Pero no todo fue llamado a la calma. También hubo alerta. La senadora denunció la aparición de páginas que, bajo la apariencia de respaldo, operan en sentido contrario: atacan al movimiento y a su liderazgo nacional. “No las conocemos”, dijo, marcando distancia y dejando entrever un escenario donde la política digital se convierte en terreno de simulaciones y desgaste.
Sin caer en señalamientos directos, deslizó la posibilidad de una “guerra sucia”, esa vieja práctica que se reinventa en cada proceso electoral. Y aunque evitó nombres, dejó claro que corresponderá a las autoridades electorales investigar y poner orden en un entorno donde la información puede ser tan estratégica como engañosa.
Al final, su mensaje regresó al origen: las reglas están claras. En Morena, recordó, las candidaturas se definen mediante encuestas. Es la gente —no las corrientes— quien decide. Y en esa afirmación, más que una consigna, hay una apuesta por sostener la legitimidad del movimiento en tiempos donde la política, muchas veces, se tambalea.
Porque, en el fondo, lo que Mojica Morga plantea es: que la unidad no sea discurso, sino disciplina. Y que el futuro, ese que ya asoma en 2027, no se construya desde la fractura, sino desde la memoria de lo que está en juego.
